Crisis terminal en la salud: Deudas de las EPS ponen en jaque la vida de millones de pacientes
La situación del sistema de salud en Colombia ha alcanzado un punto de no retorno este abril de 2026. Lo que inició como una alerta financiera se ha transformado en una "crisis humanitaria", según denuncian asociaciones de pacientes y autoridades locales, debido al crecimiento descontrolado de las deudas de las EPS intervenidas y la parálisis en la entrega de medicamentos esenciales.
Las cifras del colapso: Nueva EPS bajo la lupa
La Nueva EPS, la entidad más grande del país con más de 11 millones de afiliados, se ha convertido en el epicentro de la tormenta.
Deuda total: Ha pasado de $6 billones a cerca de $26 billones en menos de dos años.
Tutelas: Acumula más de 120.000 acciones legales sin resolver por falta de atención.
Inestabilidad administrativa: La entidad ha pasado por cinco interventores en menos de dos años, lo que ha fracturado la continuidad de los procesos.
Medellín en Emergencia Hospitalaria
La crisis ha golpeado con especial dureza a Antioquia. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, declaró la emergencia hospitalaria tras confirmar que las deudas de las EPS intervenidas con las clínicas de la ciudad ascienden a $2,1 billones.
Impacto directo en la atención:
Cierre de servicios: Instituciones de alto nivel como la Clínica CardioVID y el Hospital Alma Máter han tenido que suspender servicios a afiliados de Nueva EPS por deudas que superan los $53.000 millones.
Pacientes en riesgo vital: Se reportan casos críticos, como 30 pacientes postquirúrgicos en el Hospital General que dependen de medicamentos que la EPS no ha suministrado.
"Si los medicamentos no llegan, los pacientes morirán", advirtieron las directivas médicas. Hacinamiento: En hospitales como el Pablo Tobón Uribe, se registran decenas de pacientes recibiendo atención ambulatoria en corredores debido al colapso de la red.
El drama de los medicamentos
El desabastecimiento y la ruptura de contratos con gestores farmacéuticos (como Offimédicas y Colsubsidio) han dejado a miles de ciudadanos a la deriva.
"Una familia que gana un salario mínimo está teniendo que gastar hasta $800.000 anuales de su bolsillo para cubrir medicinas que el sistema debería garantizar", señala el informe de la Secretaría de Salud departamental.
¿Qué viene para el sistema?
Mientras el Gobierno defiende que los giros de la ADRES son "suficientes", la organización Pacientes Colombia cuestiona el destino de los recursos.
El reto para 2026 es monumental: evitar que el "estrangulamiento financiero" termine por desmantelar por completo la red de clínicas y hospitales privados que aún sostienen la atención en el país.

