¿Usted que opina? Festival del Bambuco sin recursos NACIONALES, aquí los detalles:

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Una decisión administrativa terminó dejando por fuera a uno de los eventos culturales más representativos del país, desatando preguntas sobre gestión pública, planeación y responsabilidades institucionales.




La exclusión del Festival del Bambuco en San Juan y San Pedro de la convocatoria de Proyectos de Interés Nacional del Ministerio de las Culturas dejó al descubierto una cadena de errores administrativos que costó más de 2.000 millones de pesos en financiación. El caso no solo impacta uno de los eventos culturales más importantes del sur del país, sino que abre interrogantes sobre la planeación, los controles internos y la responsabilidad institucional en la gestión de recursos públicos destinados a la cultura.

Un festival emblemático que quedó por fuera

El Festival del Bambuco en San Juan y San Pedro no es un evento menor dentro del calendario cultural colombiano. Con más de seis décadas de historia, esta celebración ha sido reconocida como uno de los principales escenarios de preservación del folclor andino, la danza, la música tradicional y las expresiones identitarias del Huila. Cada año convoca a miles de visitantes, dinamiza la economía regional y se convierte en vitrina para artistas, gestores culturales, artesanos y emprendedores.

Por esa razón, la noticia de que el festival quedó excluido de la convocatoria nacional del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes para Proyectos de Interés Nacional cayó como un baldado de agua fría entre el sector cultural y la ciudadanía huilense. La decisión no obedeció a una evaluación negativa del proyecto ni a la falta de impacto cultural, sino a un incumplimiento administrativo que terminó dejando al departamento sin acceso a recursos clave para la financiación del evento

La convocatoria y la oportunidad perdida

La convocatoria de Proyectos de Interés Nacional está diseñada para respaldar iniciativas culturales de alto impacto, trayectoria y relevancia patrimonial. En ella participan festivales, ferias y eventos que cumplen requisitos técnicos, jurídicos y financieros, y que son evaluados bajo criterios de calidad, sostenibilidad y alcance nacional.

El Festival del Bambuco fue postulado a esta convocatoria con la expectativa de acceder a una bolsa de recursos cercana a los 2.000 millones de pesos. Sin embargo, durante la etapa de verificación de requisitos, el proyecto fue declarado “no habilitado” debido a la ausencia de un documento obligatorio: el certificado de cofinanciación emitido por la entidad territorial correspondiente.

Aunque el proyecto cumplía con los criterios culturales y técnicos, la falta de este soporte administrativo fue suficiente para dejarlo por fuera del proceso, sin posibilidad de subsanación posterior.

¿Qué falló en el proceso?

De acuerdo con la documentación revisada, el error se produjo en la fase inicial de la postulación. El certificado de cofinanciación, que acredita el compromiso financiero de la Gobernación del Huila o de la Alcaldía de Neiva con el proyecto, no fue cargado correctamente dentro de los plazos establecidos por la convocatoria.

Este tipo de documento no es un simple formalismo: constituye una garantía para el Ministerio de que el proyecto cuenta con respaldo institucional y viabilidad financiera. Su ausencia invalida automáticamente la postulación, sin importar la relevancia cultural del evento.

Lo preocupante, según fuentes del sector, es que el error no fue advertido a tiempo por los equipos responsables, ni corregido durante el proceso de revisión interna previo al envío de la propuesta.





La cadena de responsabilidades

El caso ha abierto un debate sobre las responsabilidades administrativas en la gestión cultural del departamento. Si bien la postulación del proyecto recae en una entidad ejecutora, el proceso involucra a varias instancias: asesores externos, dependencias técnicas, áreas jurídicas y directivas institucionales.

Uno de los aspectos que genera mayor controversia es el papel de la asesoría externa que acompañó la formulación del proyecto. Según la información conocida, dicha asesoría no contaba con un contrato formal vigente al momento de la postulación, lo que plantea interrogantes sobre los mecanismos de control, supervisión y rendición de cuentas.

Aunque no se trata de establecer culpabilidades de manera anticipada, el episodio deja en evidencia la fragilidad de los procesos administrativos cuando no existen protocolos claros, responsables definidos y seguimiento riguroso.

El impacto económico y cultural de la exclusión

La pérdida de los recursos nacionales no solo afecta la logística del festival, sino que tiene un impacto directo en la economía cultural del Huila. El Festival del Bambuco moviliza cada año sectores como el turismo, la hotelería, la gastronomía, el transporte y el comercio informal.

Artistas, agrupaciones folclóricas, músicos y bailarines dependen en buena medida de los estímulos y contrataciones que se generan alrededor del evento. La reducción del presupuesto implica menos escenarios, menor programación y una disminución de oportunidades para el sector cultural local.

Además, el festival cumple una función simbólica y patrimonial que trasciende lo económico. Su debilitamiento afecta la proyección nacional del Huila como territorio cultural y pone en riesgo procesos de formación y transmisión de saberes tradicionales.

Un problema estructural en la gestión cultural

Este episodio no es un hecho aislado. Gestores culturales consultados coinciden en que las fallas administrativas son una constante en la gestión pública de la cultura, especialmente en regiones donde los equipos técnicos son reducidos, los cambios de gobierno frecuentes y la planeación de largo plazo escasa.

La dependencia excesiva de asesorías externas, la falta de manuales de procedimiento y la débil articulación entre entidades territoriales y el Gobierno nacional aumentan el riesgo de errores que terminan costando millones de pesos en recursos no ejecutados.

En este contexto, el caso del Festival del Bambuco se convierte en un síntoma de un problema más profundo: la necesidad de fortalecer la institucionalidad cultural y profesionalizar la gestión de proyectos.

Marco legal y deberes institucionales

La Constitución Política reconoce la cultura como un derecho y un deber del Estado. Asimismo, la función administrativa está regida por principios de eficiencia, planeación, responsabilidad y transparencia. Cuando una entidad pública pierde recursos por fallas administrativas, no solo se afecta un evento, sino que se compromete el cumplimiento de esos principios.

Expertos en gestión pública señalan que este tipo de situaciones deberían dar lugar, como mínimo, a evaluaciones internas y ajustes en los procedimientos, con el fin de evitar que se repitan. En casos más graves, podrían derivarse responsabilidades disciplinarias o fiscales si se demuestra negligencia

¿Qué sigue para el Festival del Bambuco?

Tras conocerse la exclusión de la convocatoria, las autoridades departamentales han señalado que el festival se realizará con recursos propios y ajustes presupuestales. No obstante, la incertidumbre persiste sobre el alcance que tendrá la próxima edición y sobre las medidas que se adoptarán para fortalecer la gestión futura.

El sector cultural ha pedido explicaciones claras, lecciones aprendidas y correctivos concretos. Más allá de la coyuntura, el llamado es a que este episodio marque un punto de inflexión en la forma como se planifican y ejecutan los proyectos culturales estratégicos del Huila.

Una advertencia que trasciende al Huila

El caso del Festival del Bambuco es una advertencia para otras regiones del país. La cultura, aunque muchas veces relegada en las prioridades presupuestales, requiere el mismo rigor técnico y administrativo que cualquier otro sector.

Perder recursos por errores evitables no solo debilita los eventos culturales, sino que erosiona la confianza ciudadana en las instituciones. En un país donde el acceso a la financiación cultural es limitado, cada convocatoria desaprovechada representa una oportunidad perdida para el desarrollo social y económico.

La exclusión del Festival del Bambuco de la convocatoria nacional no fue producto de una decisión política ni de una evaluación negativa de su valor cultural, sino de una falla administrativa que pudo evitarse. El episodio deja lecciones urgentes sobre la necesidad de fortalecer la planeación, la supervisión y la responsabilidad institucional en la gestión cultural.

Mientras el Huila intenta recomponer el camino para garantizar la continuidad de su fiesta más emblemática, el caso queda como un recordatorio de que la cultura también se defiende con buena administración.

Fuente : Diario del Huila. 

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