Investigan presunta red de influencias y cobros millonarios que salpica a Juliana Guerrero y su hermana
De acuerdo con la investigación, el supuesto entramado contemplaba el cobro de $1 millón por reuniones, un anticipo de $200 millones y una comisión equivalente al 10 % del valor de cada contrato adjudicado. Las gestiones habrían estado dirigidas a proyectos relacionados con los ministerios de Vivienda y del Interior.
Entre las pruebas conocidas figuran testimonios de empresarios, conversaciones de WhatsApp, audios, consignaciones bancarias y registros de vuelos que, según la publicación, evidenciarían contactos con funcionarios del Gobierno para impulsar proyectos de acueductos, cámaras de seguridad y programas de mejoramiento de vivienda.
La investigación también señala que varios empresarios realizaron transferencias de dinero a cuentas personales de las hermanas Guerrero. Uno de ellos aseguró haber entregado $53 millones entre efectivo y consignaciones, mientras que los chats revelarían instrucciones sobre cómo distribuir esos recursos entre los presuntos involucrados.
Hasta el momento, las denuncias corresponden a una investigación periodística y las autoridades competentes no han emitido un pronunciamiento definitivo sobre las presuntas conductas. El caso vuelve a poner bajo la lupa a Juliana Guerrero, quien recientemente también fue vinculada a otros procesos judiciales relacionados con presuntas irregularidades en su trayectoria académica.

