Nuevos detalles siguen estremeciendo al país en el caso de Yulixa Tolosa, la mujer de 52 años que murió tras someterse a una lipólisis láser en un centro estético clandestino del sur de Bogotá. En las últimas horas se conoció una frase atribuida al supuesto anestesiólogo involucrado en el procedimiento, que hoy hace parte de las investigaciones judiciales y que ha generado indignación nacional.
Según versiones recopiladas por las autoridades y reveladas por medios nacionales, cuando la salud de Yulixa comenzó a deteriorarse en plena intervención estética, el hombre identificado como parte del equipo médico habría dicho: “Sin cuerpo no hay delito”. La frase habría sido pronunciada mientras la víctima agonizaba dentro del establecimiento Beauty Láser, que operaba sin permisos sanitarios.
La investigación señala que, en lugar de solicitar ayuda médica urgente o trasladarla a un hospital, los responsables habrían intentado ocultar lo ocurrido. Cámaras de seguridad captaron el momento en que dos hombres sacaron a Yulixa inconsciente del lugar y la subieron a un vehículo particular la noche del 13 de mayo. Días después, su cuerpo fue hallado abandonado en una zona boscosa entre Apulo y Anapoima, en Cundinamarca.
Las autoridades confirmaron que el centro estético donde se realizó el procedimiento no contaba con autorización para practicar cirugías ni sedaciones. Además, allegados de la víctima denunciaron que el lugar ni siquiera tenía oxígeno o equipos básicos de emergencia para atender complicaciones médicas.
El supuesto anestesiólogo continúa prófugo y es buscado por las autoridades junto con otros implicados en el caso. La Fiscalía adelanta procesos por delitos como homicidio, desaparición forzada y omisión de socorro. Mientras tanto, tres personas vinculadas al establecimiento ya fueron capturadas en Venezuela y se tramita su extradición hacia Colombia.
Medicina Legal determinó preliminarmente que Yulixa Tolosa murió por una embolia pulmonar tras el procedimiento estético. Sin embargo, los investigadores intentan establecer si hubo negligencia médica, administración irregular de anestesia o maniobras posteriores para encubrir la muerte.
El caso ha reabierto el debate sobre el funcionamiento de las llamadas “clínicas de garaje” en Colombia y la falta de controles frente a procedimientos estéticos ilegales que ponen en riesgo la vida de cientos de personas.

