El Gobierno Nacional dio a conocer un borrador de decreto que busca limitar las inversiones de los fondos privados de pensiones en mercados fuera de Colombia, una iniciativa que ha generado inquietud entre actores del sector financiero.
Actualmente, estos fondos pueden destinar hasta el 49 % de sus activos en el exterior, pero el proyecto propone reducir ese tope a 35 % en los próximos tres años y a 30 % en un plazo de cinco años, lo que obligaría a repatriar parte de los recursos.
De acuerdo con cifras oficiales, los fondos pensionales administran cerca de $527,3 billones, de los cuales alrededor de $257,1 billones (casi el 49 %) están colocados en instrumentos internacionales. La nueva regulación implicaría que, durante la implementación, se regresen gradualmente montos significativos al país.
El Gobierno justifica la medida argumentando que es necesario alinear el ahorro para pensiones de largo plazo con las necesidades de inversión interna, especialmente en sectores como infraestructura, vivienda y energía. Además, señalan que el ajuste se hará de manera progresiva para evitar efectos bruscos en el mercado cambiario bajo la supervisión de la Superintendencia Financiera.
No obstante, expertos y representantes de gremios financieros han expresado su preocupación, señalando que esta limitación podría disminuir la diversificación del riesgo de los portafolios, exponer los ahorros a factores fiscales y políticos locales, e incluso funcionar como un tipo de control indirecto de capitales.
En términos generales, este plan representa un cambio importante en cómo los recursos de los afiliados a los fondos de pensiones serían administrados en los próximos años y ha reabierto el debate sobre el papel de las inversiones externas en el sistema pensional colombiano.

