🚨🇨🇴 #Nacional | “El Tigre ha llegado”: Abelardo De La Espriella lanza dura advertencia contra grupos criminales
En su primer discurso como presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella lanzó una contundente advertencia a las organizaciones armadas ilegales y estructuras dedicadas al narcotráfico, al asegurar que su Gobierno recuperará el control del territorio y fortalecerá la acción de la Fuerza Pública.
Durante la ceremonia de posesión realizada este 7 de agosto en Cali, el mandatario afirmó que las organizaciones criminales tendrán dos caminos: someterse a la justicia o enfrentar la acción del Estado.
“Que no se equivoquen. El Tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano”, manifestó De La Espriella.
El nuevo presidente aseguró que la seguridad, el orden y la autoridad serán algunos de los principales pilares de su administración y sostuvo que Colombia entra en una nueva etapa después de un periodo que calificó como de resignación frente a la violencia.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, afirmó.
🌱 Mano dura contra la coca
De La Espriella también anunció que la erradicación de cultivos ilícitos será una prioridad nacional y confirmó que su Gobierno contempla retomar la fumigación con herbicidas, bajo los requisitos legales y ambientales correspondientes.
Al mismo tiempo, planteó reemplazar los cultivos de coca por alternativas legales como cacao, café, coco, maíz y palma, con el propósito de fortalecer las economías rurales y reducir la dependencia de las actividades ilícitas.
Otra de sus primeras medidas será la publicación de un listado oficial de grupos que serán considerados narcoterroristas, con el argumento de brindar mayores herramientas a las Fuerzas Militares y la Policía para combatirlos.
El discurso marca así el inicio de una administración que promete una política de seguridad de mayor firmeza frente al narcotráfico y las organizaciones armadas, mientras el nuevo Gobierno comienza a definir sus primeras acciones para los próximos cuatro años.
La pregunta ahora es si estas medidas lograrán traducirse en una reducción efectiva de la violencia y del narcotráfico en las regiones más afectadas del país.

