Testigo asegura que colombiano abatido por agente del ICE seguía con vida tras recibir los disparos
Nuevos testimonios sobre la muerte del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) han reavivado las dudas sobre la actuación de las autoridades migratorias y el uso de la fuerza en el procedimiento.
Daniel Boucher, un vecino de Biddeford, en el estado de Maine, afirmó haber presenciado parte de la escena y aseguró que el joven de 26 años permanecía con vida después de recibir los disparos. Según relató, pudo observar que la víctima continuaba respirando mientras permanecía tendida en el suelo.
El testigo explicó que escuchó varias detonaciones en la mañana del operativo y, al asomarse, vio un vehículo blanco conducido por Durán Guerrero y una camioneta del ICE que intentaba detenerlo. Minutos después observó cómo los agentes sacaban al colombiano del automóvil con visibles heridas en la cabeza.
"Podía ver cómo su estómago subía y bajaba, señal de que todavía respiraba. Después dejó de hacerlo", relató Boucher en declaraciones a medios de comunicación, al asegurar que el joven falleció mientras permanecía en el lugar del procedimiento.
El vecino también sostuvo que alcanzó a escuchar las que serían las últimas palabras del colombiano: "Intenté detenerme", una frase que, según dijo, pronunció antes de perder el conocimiento. Además, recordó haber visto a una mujer y a una niña llorando mientras eran atendidas por personal de emergencia.
Boucher cuestionó el comportamiento de los agentes tras el incidente y señaló que, desde su percepción, actuaron con frialdad durante todo el procedimiento. Agregó que decidió hacer público su testimonio porque considera necesario que se conozca lo ocurrido.
El caso ha provocado protestas en Biddeford y ha intensificado los llamados para que las autoridades estadounidenses esclarezcan las circunstancias en las que murió el ciudadano colombiano. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, el agente involucrado disparó al considerar que existía un riesgo para la seguridad pública; sin embargo, posteriormente se conoció que Durán Guerrero no era el objetivo principal del operativo migratorio.
Joan Sebastián Durán Guerrero, oriundo de Bucaramanga, residía en Estados Unidos junto a su esposa y su hija de tres años. Organizaciones de apoyo a migrantes señalaron que contaba con autorización para trabajar y no registraba antecedentes criminales, mientras la investigación continúa bajo revisión de autoridades federales y estatales.

