Giro en caso Yulixa Toloza: falso cirujano habría grabado el procedimiento y enviado el video
La investigación por la muerte de Yulixa Toloza sigue revelando nuevos detalles que podrían convertirse en pruebas clave para la Fiscalía. En las últimas horas se conoció que Eduardo David Ramos, señalado de practicar el procedimiento estético clandestino a la mujer de 52 años, habría grabado la intervención quirúrgica y posteriormente enviado el video a un presunto cómplice en Cúcuta.
De acuerdo con información revelada por las autoridades, los investigadores rastrean varios archivos audiovisuales que habrían sido compartidos a través de aplicaciones de mensajería luego de la lipólisis láser realizada en el centro estético Beauty Láser, ubicado en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá.
La hipótesis de la Fiscalía apunta a que el material podría contener imágenes del procedimiento, del estado de salud de Yulixa tras la intervención y de las maniobras realizadas por quienes estaban presentes en el lugar. El video sería fundamental para establecer si hubo negligencia médica, omisión de socorro o intento de ocultar lo ocurrido.
Eduardo Ramos es señalado por las autoridades como el hombre que habría realizado la cirugía estética pese a que existen dudas sobre su acreditación profesional en Colombia. Según medios nacionales, el hombre huyó del país junto a otros implicados poco después de que se conociera la desaparición de Yulixa Toloza.
Las investigaciones también revelaron que el centro estético funcionaba de manera clandestina y sin habilitación sanitaria. Testimonios de exempleadas y pacientes señalaron presuntas irregularidades dentro del lugar, incluyendo malas condiciones de higiene, ausencia de protocolos médicos y manipulación de evidencias.
El caso generó conmoción nacional luego de que cámaras de seguridad registraran el momento en que Yulixa fue sacada inconsciente del establecimiento y subida a un Chevrolet Sonic gris que posteriormente apareció en Cúcuta. Días después, las autoridades encontraron su cuerpo en zona rural de Apulo, Cundinamarca.
Mientras avanzan las pesquisas, la Fiscalía continúa recopilando pruebas digitales, entrevistas y análisis forenses para determinar el grado de responsabilidad de cada uno de los implicados y esclarecer qué ocurrió dentro de la clínica clandestina el día del procedimiento.

