De Cali para el mundo: joven de 14 años sueña con representar a Colombia en Olimpiadas de Matemáticas en Singapur
Mientras muchos adolescentes pasan sus días entre videojuegos y redes sociales, en Cali hay un joven de apenas 14 años que dedica gran parte de su tiempo a resolver complejos problemas matemáticos con un sueño enorme: representar a Colombia en las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas que se realizarán en Singapur.
Se trata de Juan David Cárdenas, un estudiante caleño que desde muy pequeño descubrió una pasión especial por los números. Lo que comenzó como curiosidad por resolver operaciones y acertijos terminó convirtiéndose en una disciplina que hoy lo tiene entre los jóvenes talentos matemáticos más destacados de su región.
Sus profesores aseguran que Juan David tiene una capacidad excepcional para el razonamiento lógico y la resolución de problemas avanzados. Con esfuerzo y largas jornadas de estudio, el joven logró clasificar a etapas nacionales e internacionales de competencias matemáticas, donde ha enfrentado pruebas consideradas de alta dificultad para estudiantes de su edad.
Ahora, su gran meta es viajar a Singapur para participar en una de las competencias académicas juveniles más importantes del mundo. Allí competiría junto a estudiantes de distintos países que sobresalen en áreas como álgebra, geometría y pensamiento lógico.
Detrás del sueño también hay sacrificios familiares. Sus padres y docentes han impulsado campañas y actividades para conseguir apoyo económico que le permita cubrir gastos de viaje, inscripción y estadía durante la competencia internacional. Para ellos, más allá del resultado, el verdadero triunfo ha sido ver cómo el talento y la disciplina del joven comienzan a abrirle puertas en escenarios mundiales.
La historia de Juan David ha despertado admiración en Cali y en redes sociales, donde muchos destacan que en medio de tantas noticias difíciles también existen jóvenes colombianos que brillan por su inteligencia, dedicación y ganas de salir adelante.
Mientras continúa preparándose entre cuadernos, fórmulas y simulacros matemáticos, el adolescente mantiene intacta la ilusión de llevar la bandera de Colombia hasta Singapur y demostrar que el talento colombiano también puede destacarse entre los mejores cerebros del mundo.

