Parte del bus en la que iban estudiantes que sobrevivieron al accidente: ¿puestos claves?
Mientras avanzan las investigaciones por el trágico accidente del bus que transportaba a estudiantes del Liceo Antioqueño de Bello, ocurrido en una vía de Antioquia, una de las preguntas que ha surgido es si la ubicación de los pasajeros dentro del vehículo influyó en las posibilidades de supervivencia.
El siniestro se registró en la madrugada del 14 de diciembre, cuando el bus regresaba a Medellín tras una excursión de grado en Tolú. Por razones que aún son materia de investigación, el automotor se precipitó a un abismo de más de 60 metros, dejando un saldo de 17 personas fallecidas —16 estudiantes y uno de los conductores— y cerca de 20 sobrevivientes, de un total de casi 40 ocupantes.
Uno de los testimonios que ha llamado la atención es el de Nicolás Ochoa Vahos, estudiante de 18 años que logró sobrevivir. El joven relató que viajaba en la parte delantera del bus, una decisión que, según su experiencia, resultó determinante en medio del accidente.
“Íbamos en una recta y de la nada sentí un cambio impresionante en la dirección. Cuando sentí el vacío, pensé que me iba a morir”, contó. Nicolás perdió el conocimiento por algunos minutos y, al despertar, se encontró fuera del vehículo, atrapado entre troncos de árboles, en una zona más alta de donde finalmente quedó el bus.
De acuerdo con su relato, varios de sus compañeros que iban en la parte trasera del automotor, entre ellos su mejor amigo Mateo Castaño, fallecieron casi de manera inmediata, presuntamente por recibir el mayor impacto durante la caída.
Aunque no existen conclusiones oficiales que confirmen que ciertos puestos sean más seguros que otros, los testimonios de algunos sobrevivientes apuntan a que la ubicación dentro del bus pudo marcar una diferencia en este caso específico. Sin embargo, las autoridades han sido enfáticas en que cada accidente tiene dinámicas distintas y que no se puede generalizar sin un análisis técnico.
La Fiscalía y los organismos de tránsito continúan evaluando factores como el estado mecánico del vehículo, la velocidad y las condiciones de la vía para establecer responsabilidades. Entre tanto, Nicolás, quien ya fue dado de alta del Hospital Pablo Tobón Uribe, lamenta la pérdida de sus compañeros y recuerda los momentos posteriores al accidente, cuando intentó pedir ayuda en la carretera hasta desmayarse.
Actualmente, 15 estudiantes continúan hospitalizados y otros reciben atención ambulatoria, mientras el país sigue atento al avance de las investigaciones que buscan esclarecer las causas de esta tragedia que enluta a decenas de familias.

