Jessy Paola Moreno Cruz(32) se arrojó de un puente con su hijo de 10 años en sus brazos ante las súplicas de policías y ciudadanos que le pedían que no se mate. El hecho sucedió en Ibagué (Colombia) días atrás.
Aquí la historia detrás del triste hecho:
Jessy Paola Moreno terminó su primaria y bachillerato en su ciudad natal, para luego iniciar estudios en la universidad Cooperativa en dónde estudió administración, dónde por motivos de maternidad no concluyó.
Para esa década de el año 2008 Jessi estaba esperando su primer hijo, fruto de su amor con un hombre que conoció en medios casuales.
En el 2009 dio a luz a May Nicolás, por el tendría que enfrentarse sola a su crianza, debido a que su esposo y padre de su hijo se enamoró de otra mujer y muy poco quería saber de ellos.
Ese incidente sumió a la mujer en una depresión constante, la cual logró superar aparentemente con el tiempo.
A pesar de la falta de amor por parte de sus ex, ella siguió insistiendo en recuperar el amor, por lo cual sostenían de vez en cuando encuentros amorosos.
Con sus conocimientos de administración, se dedicó a vender productos de belleza por catálogo desde casa, destacándose como líder regional.
Su pareja muy poco le ayudaba con dinero y su trato para con ella era muy humillante. Dirigía a ella palabras soeces y la maltrataba físicamente según fuentes fidedignas.
Recuerda una amiga muy cercana, que siempre que sostenía una discusión con este individuo celotípico, le decía cosas como: "Zorra, no sirves para nada, te estás poniendo vieja, basura, nadie te quiere, eres fea, hueles muy mal, perra" (...).
Su pareja se enamoró de otra mujer volviéndose a repetir lo anterior. Tras su decisión, el alegaría que lo hizo por la inmadurez de Jessy y porque no soportaba sus constantes depresiones que lo llevaban al desespero.
Ella fue reportada en las centrales de crédito por los préstamos otorgados por los bancos, así que para saldar deudas y suplir los gastos de su nivel de vida y la del niño.
Ella decidió pedir ayuda a cercanos, pero hicieron caso omiso a las peticiones, argumentando algunos que ella debía solucionar los problemas que ella misma había ocasionando.
Al ver aquella situación, el padre del niño mandaba la manutención para este, pero el dinero era tan poco que no alcanzaba para cubrir los gastos escolares ni básicos del infante.
Paola cómo le decían cariñosamente sus amigos, lloraba todas las noches y el único consuelo que podía tener era el de su bebé, quién a pesar de las circunstancias siempre la alentaba con una gran sonrisa y muestras de amor a través de sus abrazos.
Lo mejor que podía conseguir Jessy se lo daba primordialmente a su hijo, quién era un chico muy inteligente y destacado en su escuela.
Durante el tiempo que transcurrieron los sucesos que marcaron tan abruptamente la vida de Paola, su hijo empezaba a sentir una rara sintomatología, por lo cual lo llevó a varios médicos.
La salud de May seguía empeorando para finales de octubre del año pasado. Las circunstancias se tornaron aún más lúgubres cuando por faltar al pago de varios meses de renta, los dueños del inmueble la querían desalojar.
Viéndose en aquella situación, acudió a familiares, pero estos pensaron nuevamente que la situación en que ella estaba tenía pronta solución, y que ella solo se estaba ahogando en un vaso de agua.
"Ella siempre me decía que su mamá tenía su favorita. Consideraba que su mamá si la amaba, pero no más que a su hermana", relató otro amigo de la joven.
Debido a su depresión se auto medicaba para controlar sus ataques de ansiedad e insomnio, que la perturbaban por las noches en la que la duda y el desasosiego invadía su mente, en el mes de noviembre al fin habían dado con el diagnóstico de May Nicolás, esto fue debido a una hospitalización en dónde después de estudios realizados le descubrieron un cáncer mortal.
Este mal ya había hecho metástasis en el organismo del niño, razón por la cual los médicos le dieron poco tiempo de vida, sin probabilidad de cura.
En medio de la adversidad que la aquejaba perdió el apetito y el sueño, pero siguió persistiendo en socorrer a su hijo y suplir sus necesidades económicas hasta que no pudo más, su único hijo iba a morir y ella prefirió morir con él.
