La presidencia hizo pública la hoja de vida de quien será el nuevo embajador de Colombia en Panamá, Eduardo Burgos Martínez.
Se trata de un cardiólogo sin ninguna experiencia política, ni trayectoria. Sin embargo, es el esposo de la directora del Centro Democrática, en Córdoba.
Su esposa María Teresa Haddad ha sido fiel seguidora del uribismo y claro está es íntima de Álvaro Uribe. La empresaria, según La Silla Vacía, también es cercana a Duque y de ahí el nuevo cargo de su esposo.
Ambos incluso fueron quienes le hicieron campaña al presidente en Córdoba y desde un principio se pensó que el cargo era para ella o alguien de su círculo cercano. La primera opción fue el yerno de la directora Daniel Cabrales.
Sin embargo, esta opción se descartó porque el político estaba involucrado en el escándalo de corrupción conocido como “el cartel de la hemofilia”. Finalmente, fue nombrado su esposo ya que ella no quería aceptarlo.
Nadie se ha querido pronunciar
María Teresa no ha querido dar declaraciones sobre el tema.
De acuerdo con La Silla Vacía, las embajadas se han convertido en un premio de consolación para aquellos que no les fue bien en elección o como una recompensa para los que le hicieron campaña al presidente.
Sobre Burgos, se sabe que se graduó como cirujano e hizo una especialización en cardiología. El nombramiento se realizó el pasado 11 de abril, sin embargo, en un principio algunos medios de comunicación afirmaron que se trataba de un abogado.
Antes de llegar al cargo, trabajaba en el Hospital San Jerónimo en Córdoba en el que según la hoja de vida trabajó desde septiembre del 2015 hasta el 22 de marzo de este año.
Este hospital desde hace varios años viene sosteniendo una crisis económica que asciende a 30 millones de pesos a causa de varias demandas. Sin embargo, ahora se espera que pueda superar la crisis e incluso convertirse en un hospital universitario, pues es el principal en Córdoba.
Las críticas no paran
El Representante a la Cámara, David Racero, fue uno de los que más cuestionó la decisión de Duque y por medio de un trino mostró su inconformidad.

Racero afirmó que debemos optar por profesionales que estén a la altura de las demás cancillerías en el mundo. Al respecto también dijo en tono irónico que Duque y el canciller Holmes harán creer que la embajada se fortalecerá con un cardiólogo.
“Señor Iván Duque como nombra a una persona embajador como el señor Eduardo Antonio Burgos Martínez sin experiencia diplomática ni política, que yo sepa es médico cirujano, o es solo porque lo apoyo en su campaña señor y le va a pagar el favor”, son los comentarios que dejan en redes sobre el nombramiento.
Este no ha sido el único caso, varios nombramientos han sembrado la duda entre los ciudadanos. Uno de ellos fue el nombramiento de la suegra de Abelardo de la Espriella en el consulado de Miami.
Ante este nombramiento, David Racero también se pronunció y reprochó el hecho de que Regina Aruachan llegara al puesto político y que su hoja de vida ni siquiera estuviera la página de la presidencia.
También nombró a Mario Javier Pacheco, quien por supuesto es uribista, como cónsul en Panamá, otro dudoso candidato de Duque. Incluso redes tumbaron su nombramiento como el director del Centro Nacional de Memoria Histórica.
Pese a los intentos de algunos medios de comunicación por encontrar argumentos de por qué se escogió a Burgos, el Gobierno no quiere dar respuesta.




