Abelardo de la Espriella defiende la extradición de siete peligrosos criminales a EE. UU.: “Los vamos a perseguir sin descanso”
El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció con firmeza sobre la reciente extradición de siete ciudadanos colombianos requeridos por la justicia de los Estados Unidos, señalados por delitos de narcotráfico, lavado de activos y fraude transnacional. El mandatario advirtió que su administración no dará tregua a las estructuras delictivas que operan dentro y fuera del país.
Perfiles de alto voltaje entre los extraditados
La operación, coordinada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) de la Policía Nacional junto con el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals), permitió el traslado de cabecillas de peso pesado vinculados a redes de crimen organizado:
- Alias "Mocho Olmedo" (Willinton Henao Gutiérrez): Identificado como principal cabecilla del frente 33 de las disidencias de las Farc, requerido por graves delitos que incluyen el reclutamiento de menores, homicidio y desplazamiento forzado.
- Alias "Cholo Banano": Presunto cabecilla y principal financiador logístico del Clan del Golfo.
- Alias "Chocó" o "Ñato": Indiciado con nexos directos con redes internacionales como el Tren de Aragua y la estructura delincuencial La Inmaculada (Oficina de Tuluá).
El mensaje contundente del Gobierno nacional
A través de sus redes sociales oficiales, el presidente de la República dejó en claro que la cooperación judicial internacional se mantendrá como uno de los pilares fundamentales para desarticular las finanzas y el aparato operativo del narcoterrorismo:
“¡QUE LES QUEDE CLARO A LOS NARCOTRAFICANTES, NARCOTERRORISTAS, LAVADORES DE ACTIVOS Y DEMÁS ESTRUCTURAS CRIMINALES! No importa dónde delincan, cuánto poder crean tener ni dónde pretendan esconderse. Los vamos a perseguir sin descanso, a golpear sus finanzas y a ponerlos a disposición de la justicia, dentro y fuera de Colombia”, enfatizó de la Espriella.
Con estas acciones, el Ejecutivo busca enviar un mensaje frontal de presión contra las organizaciones criminales transnacionales, cerrando los espacios de impunidad en el territorio nacional.

