Diana Ospina habría sido negociada entre bandas criminales antes de ser abandonada tras secuestro en Bogotá
Nuevos avances en la investigación por el secuestro de Diana Ospina revelaron que la mujer, que estuvo desaparecida luego de salir de una discoteca en el sector de Chapinero, en Bogotá, habría sido trasladada y posteriormente “negociada” entre estructuras criminales antes de ser abandonada con vida en las afueras de la ciudad.
Según información conocida por las autoridades, el caso estaría relacionado con una red dedicada al denominado “paseo millonario”, modalidad delictiva en la que las víctimas son retenidas para obligarlas a realizar transferencias bancarias y entregar dinero bajo amenazas. Durante el tiempo en que permaneció desaparecida, se habrían realizado movimientos financieros desde sus cuentas por cerca de 150 millones de pesos.
Las investigaciones indican que Ospina abordó un taxi tras salir de la discoteca Theatron en la madrugada del 22 de febrero. Cámaras de seguridad registraron que, cuando el vehículo se acercaba a su vivienda, fue interceptado por otro automóvil del que descendieron varios hombres que la obligaron a continuar el recorrido hacia un destino desconocido.
De acuerdo con las hipótesis preliminares, los responsables del secuestro habrían entregado a la víctima a otro grupo criminal, lo que explicaría los cambios de ubicación y el tiempo que permaneció retenida antes de ser abandonada en la vía que conecta Bogotá con el municipio de Choachí, donde finalmente fue hallada por las autoridades y reunida con su familia.
Durante la desaparición, familiares denunciaron llamadas extorsivas y comportamientos sospechosos en el celular de la víctima, incluyendo eliminación de mensajes y acceso a información personal, lo que refuerza la teoría de una operación coordinada entre varias personas.
En paralelo, el conductor del taxi que inicialmente transportó a Ospina se presentó voluntariamente ante la Fiscalía para rendir declaración, mientras las autoridades continúan rastreando a otros posibles implicados y analizando la responsabilidad de los propietarios de los vehículos utilizados en el crimen.
El caso ha generado preocupación en la capital por el aumento de hechos asociados a falsos servicios de transporte y bandas que operan utilizando taxis sin controles legales, situación que mantiene en alerta a las autoridades mientras avanzan las investigaciones para judicializar a los responsables.

