El 22 de febrero de 2018, Sandra Ardila, una madre de familia y el rector del colegio La Juventud de Bucaramanga, le enviaron una carta al operador del Plan de Alimentación Escolar de la época -Nutripae-, donde le advertían del olor y mal estado de la carne que recibían los menores en el PAE.
Dos años y medio después de esa advertencia, la Fiscalía General de la Nación, reveló que los menores del PAE en Bucaramanga y Santander, consumieron carne de burro y caballo enfermos que hacían pasar como carne de res.
¨ Como no hicieron nada, pasamos un derecho de petición directamente a la secretaria de Educación de Bucaramanga, Ana Leonor Rueda -que es la misma secretaría que está ahora- para que tomara las medidas correctivas sobre la calidad de los alimentos que estaban recibiendo nuestros hijos. Mi hija me decía que la carne olía a feo y no se la podía comer porque estaba muy dura¨, indica Sandra.
¨Mi hija me decía que la carne olía a feo y no se la podía comer porque estaba muy dura¨

Sandra envió un derecho de petición a la Secretaria de Educación de la época que es la misma que está en el cargo actualmente.
Suministrada.
Su hija presentó dolor de estómago y diarrea en ese 2018, sin embargo, Sandra no asegura que haya sido por consumir esa carne, “ella se quejaba de dolor de estómago pero no podemos decir que sea solo por eso. Ella no se la quería comer pero nosotros no tenemos plata para darle proteína al almuerzo y yo le decía que se la comiera allá porque era regalada”, dice.
¨Ella no se la quería comer pero nosotros no tenemos plata para darle proteína al almuerzo y yo le decía que se la comiera allá porque era regalada¨

