Con los labios reventados y el rostro hinchado por los múltiples golpes que recibió en los ojos, el cuello, los pómulos, a manos de su jefe; resultó Edna Xiomara Sánchez Amaya de 26 años de edad.
La mujer trabajaba en el sector de la construcción y su jefe es un maestro de obra, con quien laboraba hace varios años. “Yo estuco, pegó cerámica, llevo cuatro ellos trabajando con él, se llama Benedito Muñetón…Nunca había pasado algo así, hasta ese día; se volvió como loco y me atacó. Pero no me pudo quedar callada porque si hizo esto conmigo, lo puede hacer con cualquier otra persona”, expresó Edna Xiomara.
El brutal ataque ocurrió la noche del sábado 19 de enero en la vía de acceso al asentamiento Alto Pacandé, en la comuna 9 norte de Neiva, luego de que Edna Xiomara, al terminar su trabajo accediera a compartir unas cervezas con su jefe y al salir del lugar cuando el hombre la llevaba a su casa la atacó.
“Salimos de tomarnos las cervezas, me iba a llevar a la casa y de camino empezó a celarme a decirme cosas y a insultar a mi pareja… entonces yo tomé la decisión de bajarme de la moto”, mencionó Edna Xiomara.
Situación que molestó al hombre y procedió a agredirla a golpes. “Me dijo: “es que usted no entiende que yo a usted la amo”, le respondí que estaba loco, cuando se bajó la moto y empezó a darme golpes, primero me dio un puño en la boca y comenzó a golpearme la cara, me daba patadas, me pegaba con el casco y me dijo que me iba a matar a mí y a mi pareja”, narró la mujer.
Luego de golpearla el hombre se fue del lugar, dejándola mal herida, y Edna Xiomara, recibió ayuda de algunos habitantes del sector que le prestaron un celular para comunicarse con su familia, luego de que el hombre, además de golpearla destruyera su móvil.
“Llamé a mi hermana, le dije que mi feje me había pegado, ella me recogió y nos fuimos para el CAI de Galindo, después me llevó al puesto de salud de Granjas, donde me revisaron, me curaron los golpes y me dieron cita con la psicóloga”, contó la mujer.
La víctima ya instauró la respectiva denuncia ante la Fiscalía contra el que era su jefe, y le fue otorgada una medida de protección para este sujeto no puede acercarse a ella. Y fue remitida a Medicina Legal, para la valoración de los sus lesiones.
Finalmente, la Edna Xiomara invita a las demás mujeres que han sido víctimas de situaciones similares a que denuncien. “Yo no quiero que esto le pase a ninguna, por eso denunció, puedo quedar callada; porque así como me agredió a mi lo puede hacer con otra”.
Fotos suministradas por la víctima
La Nación

